LOS DESFILES DE CARNAVAL

Los desfiles organizados de carnaval son relativamente recientes. En este sentido, fue en 1982 cuando comenzaron a desarrollarse de manera oficial.
Desde aquella fecha, el popular desfile ha tenido dos jornadas de protagonismo, el viernes de carnaval dedicado a los niños y el llamado "día grande", para todos los públicos.
En aquella ocasión inicial, tanto en uno como en otro desfile, se contabilizaron varios miles de comparsas que, luciendo los atuendos más variados, realizaron un recorrido por las calles céntricas de la localidad, desde la de Manzaneado a la plaza del Peralvillo.
Desde 1.985, en que la fiesta fue considerada en su conjunto como de interés turístico nacional, esta puesta en escena se ha ido haciendo cada vez más densa en cuanto a número de participantes y espectacularidad. Año tras año los visitantes vinieron en mayor número, primero para ver, en sucesivas ocasiones a participar, las plazas hoteleras se cubrieron al cien por cien y se tuvieron que habilitar nuevas áreas de aparcamiento.
En aquellas circunstancias, llegado el carnaval de 1.988 se hizo necesario cambiar el céntrico circuito por donde tradicionalmente discurría el desfile y, a partir de entonces, se ha realizado en la avenida de Carrero Blanco - Pasaje.
No obstante, el desfile de disfraces ha mantenido sus características a lo largo de todo este tiempo. La exhibición de los modelos, al compás de ritmos calientes, ha constituido el fundamento básico del mismo.
Sin embargo, en la celebración de 1.995 se plantearon las premisas para la transformación de aquellas inamovibles condiciones, al acordar las diferentes agrupaciones el inicio de un etapa en la que se otorgaría un premio al mejor traje.
En aquella ocasión, sino el desfile, el concurso tuvo que ser suspendido porque las inclemencias climatológicas, que en aquel año fueron especialmente adversas, desluciendo la puesta en escena de las diferentes agrupaciones participantes.