EL RESURGIR DE UNA FIESTA POPULAR

El renacimiento del carnaval callejero en Santoña se produjo en el año 1.981 por iniciativa de las peñas de la localidad, que supieron conducir el impulso popular en la recuperación de la fiesta. En este sentido, el 12 de Febrero de dicho año, en la sección del diario Alerta titulada "El Espejo" se hizo mención expresa de ese hecho: "Sabemos que las simpáticas peñas santoñesas están empeñadas en la tarea de restituir en la villa las fiestas del Carnaval con aquel carácter callejero y multitudinario de antaño, y que hacen las gestiones para lograrlo ante las autoridades competentes. ¡Por nosotros encantados!".
Con esta nota Don Tertulio se hizo eco de una inquietud que se traduciría en lo que es hoy el Carnaval de Santoña, sobre cuyos orígenes hemos redactado los párrafos siguientes:
En 1.981 aunque no hubo carnaval oficial, los santoñeses se disfrazaron, en la mayoría de los casos, de forma privada en los locales de las peñas para celebrar las fiestas, pero en un momento determinado aquellos recintos cerrados no pudieron contener la explosión de alegría y jolgorio y de manera espontánea la plaza de San Antonio se convirtió, en un abrir y cerrar de ojos, en punto de encuentro de disfraces y cánticos.
El carnaval del siguiente año ya aparecía perfectamente reglado en tres secciones angulares: el desfile de disfraces, las murgas y el Juicio en el fondo del mar, actividades a las que después, en el año 1985 coincidiendo con su declaración como Fiesta de Interés Turístico Nacional, se sumarían el Pregón, las Jornadas Culturales, la elección de Reina de Carnaval y la Noche Mora.
A partir de aquel momento y sobre aquellos fundamentos, el carnaval santones ha ido creciendo en espectacularidad, hasta el punto de ser considerado como uno de los más representativos del Norte de España y, como tal, ha sido capaz de aglutinar entorno a su celebración a miles de personas procedentes de otros lugares de nuestra Geografía.

Y nos encontramos hoy...

que después de aquel resurgir cauteloso se ha producido una verdadera explosión del Carnaval y sus actividades. La importancia de los actos y actuaciones durante estas fechas se contrastan con la atención que les ha sido prestada en diversos medios de comunicación. En este sentido, diferentes cadenas de televisión han retransmitido en varias ocasiones amplios reportajes sobre el desarrollo de los desfiles, la representación del Juicio en el fondo del mar y los concursos de murgas.
Por otra parte, desde que se otorgase en 1.985 la categoría a nuestros carnavales de Fiesta de Interés Turístico Nacional, cada vez contamos con mayor protagonismo y el resto de nuestra geografía se fija más en nosotros. Por todo ello, la proyección exterior como vía de conocimiento de nuestros productos y posibilidades económicas debe ser un acicate más para aquellos que están en condiciones de aprovechar la publicidad que se trasmite.
No olvidemos que nuestro punto de contacto con otras provincias se fundamenta en estas festividades y la valoración que de nosotros se hace depende de la calidad con que presentamos nuestros trabajos.
En este año pretendemos dejar cimentadas las bases de lo que va a ser nuestra carta de presentación en el VIII Congreso Internacional del Carnaval a celebrar en Cádiz en el año 1997.
Además, la necesidad de desarrollar procesos de investigación, documentación, publicaciones, construir instalaciones, escenarios, iluminación, stands..., requiere toda la ayuda posible.
Por todo ello solicitamos vuestra colaboración en el lanzamiento de estas actividades para que cada vez alcancen mayor brillantez y espectacularidad, con el consiguiente beneficio para todos nosotros.

A partir del año 1996 el carnaval seguía perfeccionándose en calidad, las murgas se pasaron al polideportivo donde la ocupación seria mayor ya que el aforo mas o menos rondaba sobre los 2000 personas, seguido creciendo no sin dificultad, puesto que hoy en día puesto que hoy tienen todos los pueblos de las cercanías su propio carnaval.